PAN DE CENTENO CON PASAS Y NUECES
Dulce y salado, un placer que sorprende

El pan de centeno con pasas y nueces de PANABADÍN lleva el disfrute un paso más allá. Es un pan con carácter, donde lo dulce y lo salado conviven en equilibrio, creando una experiencia distinta, reconocible y muy nuestra.
Aquí, el centeno aporta profundidad y acidez natural; las pasas suman jugosidad y un dulzor contenido; y las nueces introducen aroma, textura y un punto tostado que redondea cada bocado. El resultado es un pan artesanal lleno de personalidad, pensado para disfrutarse sin prisa.
Centeno, pasas y nueces: una combinación con sentido
Este pan nace de una mezcla cuidada, donde cada ingrediente tiene una función clara. El centeno estructura la masa y marca el carácter; las pasas se integran de forma uniforme, aportando suavidad y contraste; y las nueces aparecen repartidas, ofreciendo textura y un aroma natural que se despliega poco a poco.
La miga es húmeda y consistente, con un grano compacto que sostiene bien los ingredientes. La corteza, rústica y bien formada, acompaña sin endurecer, manteniendo el equilibrio del conjunto.






Un pan para momentos especiales
El pan de centeno con pasas y nueces artesanal no es un pan de fondo. Es un pan protagonista, pensado para mesas donde se busca algo diferente, sin perder la esencia del pan tradicional gallego.
La mezcla dulce – salado lo convierte en una opción sorprendente, ideal para combinar sabores y crear contrastes que funcionan desde el primer corte.
Versátil y perfecto para combinar
Este pan brilla especialmente cuando se acompaña de productos que respetan su equilibrio.
Ideal para:
▪️Quesos suaves, como el queixo de Tetilla
▪️Membrillo
▪️Tablas de quesos
▪️Meriendas especiales
También es un pan muy apreciado en hostelería y tiendas gourmet que buscan ofrecer un pan con pasas y nueces gallego, distinto y con identidad propia.
Pan hecho de forma artesanal, sin prisas y con intención
En PANABADÍN entendemos este pan como una pieza de disfrute consciente. Un pan que invita a parar, a cortar despacio y a saborear cada combinación. Tradición, contraste y equilibrio, reunidos en una sola hogaza.
