GALLETAS ROMANAS
Sencillez que sabe a obrador

Las galletas romanas son un ejemplo claro de la repostería que nos gusta en PANABADÍN: simple, directa y bien hecha. Un dulce sin artificios, donde el sabor habla del obrador y del trabajo manual.
Se elaboran únicamente con cuatro ingredientes: harina, mantequilla, azúcar y huevo. Nada más. Una receta sencilla que da como resultado unas galletas romanas artesanas suaves, equilibradas y agradables, pensadas para acompañar sin imponerse.
Cuatro ingredientes, una textura reconocible
La mantequilla aporta suavidad y aroma; el huevo liga y da estructura; el azúcar redondea el conjunto; y la harina sostiene una textura delicada, con ese punto de pasta tierna que se reconoce desde el primer bocado.
Son pastas artesanales hechas a mano, con una textura que se deshace ligeramente y un aroma que remite a las galletas de siempre, las que se sacaban del obrador para compartir.



Un dulce para acompañar cualquier momento
Por su textura y sabor, estas galletas funcionan especialmente bien en contextos cotidianos y cercanos.
Ideales para:
▪️Desayunos
▪️Meriendas
▪️Cafés
▪️Detalles para compartir
También son una opción muy valorada en hostelería y tiendas que buscan repostería artesanal sencilla y honesta.
Dulces del Cantábrico, hechos como antes
Dentro de Dulces del Cantábrico, las galletas romanas artesanas representan esa manera de hacer las cosas sin complicaciones, con ingredientes claros y respeto por la tradición.
Pocas cosas, bien hechas. Como debe ser.
